jueves, 29 de mayo de 2008

La vuelta de las golondrinas

El éxodo rural ha sido para muchos pueblos un proceso de decaimiento y en algunos casos de desaparición de los mismos. En el caso de Madrigal del monte este éxodo se hizo notable entre la época de los 70 y los 80 en que la población bajo de 400 habitantes a 215 en solo once años. Este hecho ha sido desfavorable para el pueblo, que ha visto como la población envejecía de una manera alarmante.

La gran despoblación de muchos de los pueblos de la zona se debe principalmente a la salida de los jóvenes del pueblo a la ciudad para buscar un trabajo que les reporte más beneficios que la agricultura, la cual se encontraba en decadencia. Este éxodo de los jóvenes del pueblo a la ciudad, hizo que muchos de los organismos que poseía el pueblo fueran desapareciendo.

En primer lugar, los hornos. Sobre los años 20 existían en el pueblo varios hornos donde la gente se podía acercar para hacer su propio pan. Esos hornos desaparecieron con los años y al final dos panaderos fueron los encargados de distribuir las barras de pan recién hechas a la gente del pueblo. En la actualidad solo queda un panadero que abastece al pueblo y que incluso trae pan a la ciudad. Las pocas personas que quedan en el pueblo no le reportan suficientes beneficios por lo que tiene que salir a vender su producto a otras zonas.

Otro ejemplo es la escuela. En un principio se trataba de una escuela mixta donde todos los niños estudiaban juntos. Posteriormente, en los años 50 se creó un nuevo edificio para las escuelas, lo que dividió a las chicas de los chicos. En estas clases había un total de cuarenta niñas y treinta niños que hacían un total de setenta niños en el pueblo. Actualmente el edificio de las nuevas escuelas se usa como bar del pueblo y pequeño centro cívico. Ahora los ancianos que una vez estudiaron allí se reúnen para jugar a las cartas y tomar un café.

Los problemas demográficos del pueblo fueron empeorando con los años llegando, en 1996 a tener un total de 191 vecinos empadronados en Madrigal del monte. La suerte fue que para el censo de 2001 esto empezó a cambiar y para el 2004 el número de empadronados en el pueblo subió a 209.

Esta subida se debe principalmente a dos razones. En primer lugar los jóvenes que se fueron del pueblo en busca de trabajo vuelven a pasar sus días de jubilados al pueblo donde nacieron. Eso se nota sobre todo en el gran número de casas restauradas que ha ido creciendo estos últimos años. Los antiguos jóvenes del pueblo vuelven a él para descansar del bullicio de la ciudad.

La otra razón por la que el pueblo está creciendo demográficamente es la llegada de inmigrantes que han ayudado a la no extinción de muchos pueblos de España. Estos inmigrantes llegaron al pueblo hace varios años y son los encargados de llevar el bar que ahora se sitúa en la antigua escuela. Ellos han traído algo de juventud al pueblo, que se alegra de volver a ver por sus calles de nuevo a niños correteando felices. Gracias a ellos el pueblo vuelve a ser, en gran parte, como era antes.

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